El lagrimeo excesivo, también conocido como epífora, es un síntoma ocular frecuente que puede afectar significativamente la calidad de vida del paciente. Aunque comúnmente se asocia con emociones o alergias, cuando es persistente o se presenta sin una causa evidente, puede indicar un problema oftalmológico que requiere evaluación especializada.
En Clínica Nivaria, contamos con un equipo experto en el diagnóstico y tratamiento del lagrimeo crónico o anómalo. A continuación, te explicamos por qué puede producirse, cómo se estudia y cuáles son las mejores soluciones disponibles.
¿Qué es el lagrimeo excesivo?
El lagrimeo excesivo se produce cuando hay un aumento anormal de la cantidad de lágrima en el ojo o en el rostro, ya sea por una producción exagerada o por una obstrucción en el drenaje lagrimal.
En condiciones normales, el ojo produce lágrimas constantemente para mantener la superficie ocular lubricada, limpia y protegida. Estas lágrimas se drenan a través de un sistema específico que incluye:
- Punto lagrimal
- Canalículos lagrimales
- Saco lagrimal
- Conducto nasolagrimal (que conecta con la nariz)
Cuando este equilibrio se altera, aparece el lagrimeo excesivo.
Tipos de lagrimeo
1. Lagrimeo reflejo (por exceso de producción)
El ojo reacciona a un estímulo irritante aumentando la producción de lágrima. Las causas más frecuentes son:
- Irritación ocular (polvo, viento, humo)
- Infecciones o inflamaciones (conjuntivitis, blefaritis)
- Alergias
- Cuerpo extraño
- Ojo seco (paradójicamente, puede generar exceso de lágrima como mecanismo compensatorio)
2. Lagrimeo por alteración del drenaje
Las lágrimas se producen normalmente, pero no pueden drenar hacia la nariz de forma eficiente, acumulándose y desbordando:
- Obstrucción del conducto nasolagrimal
- Estenosis (estrechamiento) de los canalículos
- Malposiciones palpebrales (ectropión, entropión)
- Tumores o inflamaciones en la vía lagrimal
Síntomas que acompañan al lagrimeo
Aunque el principal síntoma es la acumulación de lágrimas o “llanto constante”, pueden aparecer otras molestias asociadas:
- Irritación ocular
- Enrojecimiento
- Visión borrosa (por lágrima constante sobre la córnea)
- Sensación de arenilla o cuerpo extraño
- Infecciones repetidas del saco lagrimal (dacriocistitis)
- Inflamación o dolor en la zona del lagrimal
¿Cuándo es necesario acudir al oftalmólogo?
Es importante consultar con el especialista si el lagrimeo:
- Es persistente o recurrente
- Afecta solo a un ojo
- Se acompaña de secreción mucosa o purulenta
- Impide una visión clara
- Se asocia a dolor o enrojecimiento
- Ha aparecido tras una cirugía o traumatismo facial
- Genera molestias estéticas o funcionales
En Clínica Nivaria, evaluamos cada caso para determinar si el problema es funcional, mecánico o inflamatorio.
Causas más frecuentes del lagrimeo excesivo
1. Ojo seco con lagrimeo reflejo
Aunque parezca contradictorio, el ojo seco puede provocar exceso de lágrima como respuesta a la irritación crónica. Estas lágrimas reflejas son de mala calidad y no hidratan adecuadamente, por lo que no resuelven el problema.
2. Blefaritis
La inflamación del borde de los párpados afecta la estabilidad de la película lagrimal, lo que genera lagrimeo intermitente, especialmente en ambientes con viento o aire acondicionado.
3. Conjuntivitis
Las infecciones virales o bacterianas pueden estimular la producción de lágrimas como parte del proceso inflamatorio.
4. Cuerpo extraño
Una pestaña, partícula de polvo o residuo puede provocar irritación y lagrimeo reflejo. El cuerpo extraño suele retirarse de forma espontánea, pero si persiste, debe ser extraído por el oftalmólogo.
5. Obstrucción del conducto nasolagrimal
Muy frecuente en adultos mayores y en bebés. Las lágrimas no pueden drenar hacia la nariz, por lo que rebosan constantemente. Puede ir acompañado de infecciones recurrentes en la zona lagrimal.
6. Ectropión o entropión
Cuando el párpado se encuentra mal posicionado (hacia afuera o hacia adentro), se altera el drenaje lagrimal normal y aparece lagrimeo constante. Requiere evaluación y, en muchos casos, corrección quirúrgica.
7. Pólipos o rinitis alérgica
Alteraciones nasales pueden obstruir parcialmente el conducto lagrimal desde su salida en la nariz, dificultando el drenaje.
Diagnóstico del lagrimeo excesivo
El diagnóstico se realiza mediante una evaluación oftalmológica completa que incluye:
1. Historia clínica detallada
Se valora:
- Inicio y duración del lagrimeo
- Si es bilateral o unilateral
- Síntomas acompañantes
- Antecedentes quirúrgicos, traumatismos o enfermedades nasales
2. Exploración ocular con lámpara de hendidura
Permite evaluar:
- Superficie ocular
- Calidad de la lágrima
- Posición de los párpados
- Presencia de blefaritis, conjuntivitis u ojo seco
3. Pruebas específicas
a) Test de fluoresceína
Colorante que permite valorar el recorrido de la lágrima y si existe obstrucción en el drenaje.
b) Irrigación y sondaje de la vía lagrimal
Con anestesia local, se introduce una solución para comprobar si el conducto lagrimal está permeable o bloqueado.
c) Dacriocistografía
Estudio radiológico con contraste para visualizar la anatomía de la vía lagrimal.
d) OCT de segmento anterior o meibografía
En casos de sospecha de ojo seco o disfunción de glándulas palpebrales.
Tratamientos disponibles en Clínica Nivaria
El tratamiento del lagrimeo depende completamente de su causa. En Clínica Nivaria, ofrecemos soluciones personalizadas que incluyen:
1. Lagrimeo por irritación (reflejo)
✔️ Tratamiento del ojo seco:
- Lágrimas artificiales sin conservantes
- Higiene palpebral
- Suplementos con omega-3
- Luz pulsada intensa (IPL)
- Suero autólogo en casos avanzados
✔️ Tratamiento de blefaritis:
- Limpieza palpebral diaria
- Compresas calientes
- Antibióticos tópicos si hay infección
2. Obstrucción del conducto lagrimal en adultos
✔️ Cirugía de dacriocistorrinostomía (DCR)
Es el tratamiento más efectivo en caso de obstrucción del conducto nasolagrimal. Consiste en crear una nueva vía de drenaje entre el saco lagrimal y la cavidad nasal.
En Clínica Nivaria realizamos esta intervención mediante técnicas mínimamente invasivas y con anestesia local o sedación, permitiendo una recuperación rápida y segura.
3. Malposiciones palpebrales (ectropión/entropión)
Se corrige mediante cirugía palpebral específica, restaurando la posición normal del párpado y mejorando el drenaje lagrimal.
4. Lagrimeo en bebés (obstrucción congénita)
En la mayoría de los casos, se resuelve espontáneamente durante el primer año de vida. Si persiste:
- Se indican masajes lagrimales específicos
- En algunos casos, se realiza sondaje lagrimal bajo sedación
- La cirugía se reserva para casos refractarios
¿Qué pasa si no se trata?
El lagrimeo excesivo puede parecer un síntoma leve, pero si no se trata, puede generar:
- Irritación y daño en la piel del párpado
- Visión borrosa crónica
- Infecciones frecuentes (dacriocistitis)
- Impacto estético y social
- Riesgo de complicaciones si se asocia a malposiciones palpebrales o infecciones crónicas
Por eso, un diagnóstico adecuado y tratamiento a tiempo son fundamentales.
¿Por qué elegir Clínica Nivaria?
En Clínica Nivaria, ofrecemos una atención integral para pacientes con lagrimeo excesivo, con:
- Oftalmólogos especializados en vía lagrimal, superficie ocular y cirugía oculoplástica.
- Diagnóstico preciso con pruebas específicas y tecnología de vanguardia.
- Cirugías personalizadas y mínimamente invasivas.
- Atención pediátrica especializada en obstrucción lagrimal congénita.
- Trato cercano, seguimiento continuo y orientación clara en cada paso.
El lagrimeo excesivo puede deberse a causas muy diversas, desde irritaciones oculares leves hasta obstrucciones en la vía lagrimal que requieren cirugía. Por eso, es importante no normalizar este síntoma y acudir al oftalmólogo para una valoración completa.
En Clínica Nivaria, estamos preparados para ayudarte a encontrar la causa de tu lagrimeo y ofrecerte la solución más efectiva, adaptada a tus necesidades.
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